viernes, 6 de noviembre de 2009

Under construction






Mi deseo de eliminar la elaboración me llevó a una necesidad de elaboración.

I am under construction.

Attendere prego ...

miércoles, 4 de noviembre de 2009

5.

Una iguana me persigue cada vez que salgo de casa. Camina detrás de mí con sus taconcitos altos, enciende y apaga cigarillos en continuación y va siempre buscando cosas en su bolsita blanca. Cuando estamos sentadas en el autobús, por fin le veo la cara y noto que va muy maquillada, siempre del mismo color del vestido que lleva puesto; hoy va de fucsia y, no sé porqué, de este color me parece pensar que es un hombre. Cuando estoy fuera me persigue y yo la observo. En cambio, cuando estoy en casa, a solas, pienso en ella. Quisiera fotografiarla, hacerle todo un servicio profesional con vestidos de colores y sobre todo sandalias variadas, acercarme a sus ojos y captar la esencia de la iguana de clase trabajadora. Porque, no sé porqué, estoy convencida de que trabaja en una oficina y es muy gentil y muy eficiente y hasta muy afectuosa con su jefe el señor Torta y no llega a fin de mes; de que por las noches da clases de baile hawaiano y aún más noche llega a casa y cocina una rica sopa a sus hijos, con quien también es muy afectuosa. No sé porqué, sus hijos no son iguanas, y tampoco su marido, que siempre está sentado y viste con camisas de rayas y tirantes y no tiene cabellos.

El problema es que cada vez que concibo en mi mente la exacta imagen que quiero fotografiar, pienso en la iguana, no como la veo todos los días, sentada en el autobús con sus taconcitos que no llegan al suelo, sino de pie, sosteniéndose con la mano en alto como todos los demás. Pero entonces el autobús se vuelve un autobús de iguanas, con todos los pasajeros iguanas y el conductor iguana, y los asientitos para iguanas, y yo que no quepo y mi iguana inicial que ya no está, porque ella no vive en esta ciudad de iguanas. Y entonces no hay nada que fotografiar.

lunes, 2 de noviembre de 2009

4.

"Las manos muertas" de la abuela son como árboles secos que crecen en continuación. En el fondo, el cielo se ve como fuego y el aire como torbellinos violeta. Y yo pensaba que esa poesía era verdad. Tantas cosas pensaba que eran verdad. Hoy, a la verdad no le creo, y tampoco a lo que no es verdad. El mundo se aparece plano, pero yo me lo hago parecer fantástico.

Cuando tenía 8 años cambié a Santa Claus por un unicornio; la diferencia entre estos dos es que al primero se le espera y al segundo se le busca. Sólo la búsqueda conserva el movimiento en medio del sinsentido, la búsqueda y la fe en encontrar.

La fe es un programa que hay que instalar en uno mismo. Una vez ejecutado no se corre más peligro. Pero no siempre es fácil de conseguir y descargar. No se sabe porqué: Lujo de paquetes software, la fe, o lanzamiento de open faith 1.

jueves, 29 de octubre de 2009

Inicio

El circo del terror está volando atrás
Como humo en espirales tosiendo fuera de mi garganta.
El ojo me llora rojo, como una bola de fuego mojada.
Me duele hasta los dientes
De la sencilla vida circular que se me cierra.
Final.
Todo está perdido
En la caja del muerto.
¿Cuánto más tengo que empujar
para llegar ahí donde se puede esperar?
¿Estoy dentro
o estoy afuera?
No me atrevo a decir
Que siento que entiendo
Inicio.

miércoles, 28 de octubre de 2009

El pájaro de plástico

Estoy en la cama, oyendo voces en la sala y sin poder salir de aquí, de aquí dentro de mí. Un pájaro azul se me sale de la imaginación, como si lo mandara yo, cual corresponsal, ahí a donde está la voz; pero pronto desaparece, se revienta en el aire, no muy lejos de lo alto de mi cabeza, como un globo de plástico.

Entonces corro por el parque oscuro, recto y rectilíneo, pero curvamente tubular. Corro porque me está persiguiendo ese sonido de trueno que chispea de luces por ahí arriba, más alto del túnel que no se puede superar. Pronto se vuelve una dona, el tubo o túnel recto, rectilíneo, por no decir curvolar.

De curvolar a sobrevolar se pasa fácil, así como al recuerdo del pájaro azul que en la explosión de plástico no pudo volar.

Al final del día, abro el periódico, me bajo los pantalones y en la banquita del parque me siento a cagar.

martes, 27 de octubre de 2009

3

El ojo en el vaso de agua está llorando, no de tristeza, sino de ansiedad.

El devenir. Mis recuerdos en una piscina, las fotos que flotan desvanecidas por la realidad; el color sepia del servicio mandado a hacer que se derrite en el agua como barniz: piscina contaminada, piscina- chapopote.

Me da risa la muerte que no es para siempre.

Hago de todo por hablar de la nostalgia, pero la nostalgia que hay en mí me parece falsa: piscinas, fotos, sepias. ¡Cuanto sería bello nadar con unas sepias!

Las sepias no son medusas.
Los pavos reales no son avestruces.

La historia de Adriana me prometí no contarla.
Adriana está casada desde hace 20 años. Un día se vuelve loca y el marido y los hijos la abandonan.
Adriana es espantosa, un molusco, dice mi mamá. Pero un primo de ella que vive en Acapulco se propone ayudarla, y así Adriana se vuelve un barman acrobático. "¿Y no has sabido nada de Adriana?" me pregunta mi mamá, "me quedé muy intrigada", dice.

Me gustaría sentir nostalgia por Adriana, pero de ella nunca me ha importado nada. En cambio, los colores, cuánto me resultan conmovedores, sobre todo los del cielo.

Ya se acerca la temporada de niebla.
Quanto è bella la nebbia nella mia città.
La mia città.

domingo, 25 de octubre de 2009

2.

Las rodillas, el dolor, el cansancio, las plantas muertas del domingo y mi amiga en su descapotable gris.
Sh. No sucede nada, es domingo. El sol está pegando duro, ya huele a quemado. Mi amiga trabaja de modelo; los domingos se vuelve una muñeca de cera que se derrite en su coche.
la la la la la la la la la la la la la la la la la la.
La abuela, la plaza caliente, la iglesia.

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Un sello rojo desde afuera me está aplastando la mente.
Adentro y afuera.

La casa de la amiga de la tía Loreyna parece muy grande pero ha de ser muy chica. No se entiende bien si es una sala si es una tienda si es un patio si es un vestidor. Las camas se encuentran encerradas en armarios cuyas puertas enrejadas dejan todo entrever. El área es muy grande, es una sola pieza, varios armarios están como encastrados en las paredes, paredes sin lógica que surgen al improviso, solas, al azar. Me parece que en esa casa todas duermen juntas: la abuela, la madre, la hija, etc., etc.
La amiga de la tía Loreyna es una pintora, me acuerdo muy bien de ella y de su casa, aunque no creo que exista. ¿Sabrá la tía Loreyna que en mi cabeza ella tiene una amiga que afuera no existe?

Adentro y afuera.

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La gente que se comporta como si te conociera me angustia.

Más cuidado por favor, que me duele la garganta al pensar tan solo que, si me miro en el espejo del baño mientras me estoy lavando los dientes, y en ese momento pasa por la ventana abierta un avión, me pueden salir bigotes y un sombrero también.

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Las nubes del cielo que se quitan y se ponen algún día dejarán de pegarse en el pizarrón.